No Sombrero

No Sombrero es el nombre del proyecto multidisciplinario que desde finales del 2011, se encarga de gestionar y promover el arte contemporáneo y el diseño mexicano en sus diferentes plataformas. María José Báez, una de las jóvenes mexicanas fundadoras del proyecto, nos cuenta como pasaron de invitar únicamente a un par de amigos para su primer muestra en Brooklyn, Nueva York, a recibir decenas de correos de diseñadores mexicanos de renombre que deseaban pertenecer a la plataforma creada junto a su compañera Liliana Zúñiga.

Al extranjero le gustan las cosas folklóricas de México, toda esa representación gráfica que muchos tienden a asociar con nuestro país, como las máscaras de lucha libre, los sarapes, bailes regionales y trajes coloridos. No Sombrero parte del reconocimiento del talento nacional, al considerar que México tiene aspectos que pueden ser muy típicos y con raíces tradicionales, pero que no necesariamente son la imagen del mexicano descansando a la sombra de una cactácea.

La primer muestra de No Sombrero llegó cuando Liliana y María conocieron a Melissa Godoy, una mexicana proveniente de Tijuana que abrió una galería en la gran manzana bajo el nombre de “The Poetry Club Art Space”. Proponiéndole realizar una muestra de artistas mexicanos en Nueva York, la expectación que causaba la idea de presentar a México en una de las ciudades más cosmopolitas del planeta, las llevó a desarrollar el concepto.

–Quisimos llevar a México hacia los Estados Unidos sin los estereotipos negativos que tienen de nosotros. Se nos ocurrió un concepto en el que varios artistas usaran un mismo lienzo para enseñar el panorama creativo de nuestro país, este lienzo fueron las tablitas mágicas, unas tablas unidas por listones– dice María José, chica que ronda los veintitantos años y que actualmente recibe decenas de propuestas de artistas mexicanos de todas las edades que desean formar parte de No Sombrero.

La noticia de los mexicanos en Brooklyn llegó a los periódicos mexicanos y comenzaron a surgir comentarios sumamente positivos. María opina que realmente existe una necesidad del creativo mexicano de salir y de generar; un hecho que se está gestando de manera natural. A manera de broma menciona que el proyecto es “la mancha voraz” porque hoy, una significativa cantidad de artistas lo conoce y lo comenta, a la par de despertar el interés de marcas como Vans, quienes no resistieron la tentación de mandarse hacer unas tablas de skateboarding, con No Sombrero.

En ocasiones ser parte de una muestra internacional lleva años de trabajo, quizá por la necesidad de las galerías y sus curadores de ofrecer una exposición con artistas que llamen la atención, llegando en ocasiones a confundir al intérprete con la obra. Tal parece que No Sombrero no sigue esta tradición. La selección de artistas ocurre de manera sencilla, si es bueno, tiene potencial y se trata de un artista comprometido, mexicano por supuesto, tendrá un lugar aquí. –Nosotras no tenemos un método específico para seleccionar quienes participarán en el proyecto, simplemente nos fijamos mucho en que sean artistas con talento y compromiso. Algunos son personas de renombre, pero también tenemos a chicos muy jóvenes, entre ellos un muchacho de 20 o 21 años que aún estudia y tiene un potencial increíble, creatividad y lo mejor, ánimo de explotar todo lo que tiene. Lo que queremos también es que sea una gran puerta para nuevos talentos y qué mejor que impulsar a los nuevos artistas mexicanos– comenta María.

Entre los nombres de No Sombrero también se encuentran algunos diseñadores con experiencia y amplia trayectoria como Alejandro Magallanes, Mauricio Limón, Quique Ollervides, entre otros. El proyecto expuesto en Estados Unidos llegó en mayo a la colonia Roma en la Anonymous Gallery, siendo las tablitas de nuevo el centro de atención de la prensa local y significando así, una etapa más del proyecto.

Por estos días No Sombrero alista un salto al viejo continente, permaneciendo firmes en el objetivo para el que fue pensado el proyecto, y captando la atención de los consumidores de arte en Europa. Son 5 ciudades las interesadas por la exposición: Copenhague, Bruselas, Paris, Berlín y Praga, siendo éstas dos últimas las próximas sedes confirmadas.

–La misión es que el mundo vea a México al final del día y también que los mexicanos se vean y se valoren. Enaltecer el nombre del país a través de sus creativos y enseñarle al mundo y al mismo mexicano que estamos al nivel de cualquier otro país de vanguardia en diseño– nos dice María en un tono un poco más serio, pues ahora no sólo les ha sido solicitada la exposición, también se han pactado talleres y conferencias por parte de los artistas mexicanos, a fin de que compartan sus secretos y técnicas creativas con los europeos. –No Sombrero es una manera de pensar y es de todos los mexicanos. Ésta es una frase que tenemos muy presente– dice María a manera de síntesis sobre la identidad del proyecto.

No sabemos más de los planes de No Sombrero después de su experiencia en Europa, quizá siga devorando artistas para promocionar el arte mexicano en el extranjero. Por lo pronto, mientras la colecta de fondos para las muestras de las ciudades en Europa sigue en pie, uno puede sacar el Mecenas que lleva dentro y ser parte de No Sombrero, pues además de la satisfacción misantrópica de promover el arte mexicano, uno puede llevarse una de las litografías del proyecto al hacer el donativo a través de su sitio web.